Desgraciadamente nuestro vecino del Sur despierta no pocos prejuicios especialmente con todos los brutales acontecimientos a que nos somete el terrorismo de raiz islámica. La excepción somos los que hemos viajado, vivido o trabajado anteriormente el el pais y por tanto sabemos algo mejor que podemos esperar en un viaje de turismo, por otra parte más que recomendable.
MARRAKECH
En este ciudad imperial comienza nuestro viaje. Su famosa plaza Jemaa el-Fna es muy conocida y sin duda única por la variedad de comercios y ambulantes con todo tipo de oferta. En cierto modo separa Marrakech y su Medina de los más modernos barrios residenciales. La Medina o barrio antiguo está concebido exclusivamente para viviendas con algunos pequeños comercios aqui y allá. Su diseño es excepcional para resguardar del calor y amortiguar el ruido de las calles adyacentes por muy ruidosas y transitadas que sean - literalmente la tranquilidad es total en el interior de la Medina. Eso si hay que estar dispuestos a algo de mal olor y una limpieza siempre mejorable como en todo Marruecos. Hay múltiples alojamientos llamados Riad para quienes quieran disfrutar de la experiencia de la Medina.Cerca de la plaza Jemaa el Fna está la Koutoubia (minarete) y otros edificios de interés.
En la moderna zona residencial está mi lugar favorito en Marrakech: los jardines de Menara. Un estanque con una casa, un prodigio de simplicidad para una belleza dificil de igualar. Se dice que los ejércitos Almohades hacian en el estanque sus prácticas de natación para sus incursiones en la Península Ibérica.
Cerca de Menara se situan los modernos barrios incluyendo el Mall, la estación de tren y la estación de autobús. Dado que se trata de un pais centralizado con una monarquia férrea, las infraestructuras son modernas y bien equipadas tanto en estaciones de tren como aeropuertos. Las carreteras en esta zona del pais también están en un buen estado si bien las autopistas de peaje son caras para el nivel de vida del pais. Eso si, hay que entender que Marruecos tiene un nivel de control policial muy alto y llama la atención la cantidad de policia en casi cualquier sitio pero especialmente en las carretereras. Para el viajero extranjero hay que entenderlo como un aporte extra de seguridad. En todo caso sorprenderá que uno podría estar en cualquier ciudad europea si se situa por ejemplo en el aeropuerto (muy moderno) o la estación de Marrakech.
En cuanto a cómo transitar por la calle, son increiblemente creativos los jovenes marroquies para llevarnos a tiendas de las cuales reciben una comisión. La regla de oro es llevar una buena preparación de ruta y no necesitar requerir de la ayuda de ningún local. Si se requiere inevitablemente o bien habrá que dar una propina o bien será muy dificil evitar que con argucias de cualquier tipo terminemos en una tienda de alfombras, especias o artesanía.
ESSAOUIRA (Antigua Mogador)
Desde Marrakech se puede tomar un autobús de linea en la estación de autobús (al lado de la estación de tren) que lleva a esta ciudad costera, la antigua Mogador. Si se toma el autobús más caro, (el habitual de los turistas) se disfrutará de un viaje muy placentero de unas dos horas que cruza el desierto por buena carretera hasta nuestro destino.
Essaouira tiene una gran Medina y una incipiente industria turística de alto standing. Su ubicación es excepcional: tiene un microclima que hace que incluso en Agosto durmamos con manta con la inversión térmica que supone la noche del Atlántico y la bajada de temperatura en el desierto circundante. La ciudad amurallada es un placer para las compras o para comer pescado en sus múltiples restaurantes muy concurridos. La oferta de playa es variada y desde montar en camello, quad o hacer surf no desmerece a cualquier infraestructura europea aunque está en pleno desarrollo con cierto nivel de construcción eso si con un respeto a cuidar la calidad. Al ser un destino también popular para los viajeros locales, si sorprende ver a las marroquies disfrutando de la playa completamente vestidas.
En Essaouira con el relax que producen unos dias de playa es muy recomendable comprar pan, leche o cualquier producto alimenticio fresco en cualquiera de los puestos de la Medina. Simplemente la calidad y sabor del producto, fuera de los entornos industriales, recuerda a la España de los pueblos o de hace muchos años. Mi recomendación es alquilar una casa en la Medina a través de cualquiera de las redes sociales de alojamiento y que frecuentemente alquilan turistas extranjeros que un dia se enamoraron de este bonito lugar.
RABAT
La pequeña capital del reino de Marruecos es una muy cuidada ciudad que no deja de ser muy representativa del pais alaouita. Tiene un moderno aeropuerto no muy grande, lo cual lo hace cómodo para el viajero y con transitos hasta el centro razonables. Tambien tiene una céntrica estación de tren para desplazamientos dentro del pais. Tiene varios reseñables edificios históricos y el mar está presente en sus recovecos por muchas de las zonas de la ciudad. Lo más recomendable es acercarse al cuidado puerto y disfrutar del paseo y la cena en uno de los múltiples restaurantes.
El centro de la ciudad, sobre todo en un dia de diario, tiene el bullicio de las urbes de tamaño mediano pero muy lejos de megaurbes como Casablanca. Dispone también de un moderno tranvia en sus arterias principales. Nuevamente hay que dejar al estómago disfrutar comprando en negocios locales: carnicerias, panaderias, leche, productos que por su calidad cercana al productor conservan el sabor de otros tiempos. Y como no, como en todo Marruecos, disfrutar de la magnífica gastronomía local: cus-cus con todo su variado y delicioso acompañamiento, tagine de cordero o pollo (guiso con verduras), pastella (pastel salado con frutos secos, pasas y carne) entre otros.
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